Datos personales
creación en marcha
espacio de influencias y creación literaria
20 julio, 2009
29 junio, 2009
esta ciudad de ojos
ávidos de ternura
y ciegos de nostalgia puta:
la noche es una herida inmensa.
Olvidé olvidar sendas
de opio en campos sin luz,
hoy raíces muertas
de sensaciones fugaces
componen esta antártida
y el cosmos del latido yo.
Huellas abismo y mito
en la memoria de los días.
11 junio, 2009
y tu rostro era tan nuevo
que hasta los espejos se sentían extraños de mirarte.
Bajabas la ladera
despeinando a la noche entre miradas
y aquí, junto al aljibe seco,
te detuviste unos meses contra mi memoria
y me mataste.
Y así fue que nací,
entre libros y besos
fui forjando la palabra que no te definiera,
el amor que no significara,
la certeza de no hallar más que incertidumbre
en cada pliegue de esa infinitud.
Pasaron los años con sus nombres y apellidos
intentando fraguar un concepto de ti,
y yo seguía
en la nube vorágine de días aplazados y sin tiempo
jugando con un pelo de onírico algodón
que aún late con sabor a paraíso
en cualquier lugar,
ajeno al movimiento lógico de la existencia.
Porque cualquier lugar
y cualquier fecha
sirven de pretexto a lo que es fin
y origen diseminado en el transcurso
de algo que se llama sin nombre
y sin verbo actúa
rompiendo las reglas naturales del lenguaje.
01 junio, 2009
y viejos libros que inspiren
este amor perdido
con miedo a olvidarse y ser nadie,
o ser el mismo siempre
yo
usando la ironía
para amortiguar los nervios
y fingir que entero ando
por la existencia y su deseo atroz
de pertenecernos mañana
o ahora.
30 mayo, 2009
cansancios
fuera empieza a llover
y dicen que es demasiado tarde
para hacer las maletas.
Aquí dentro existir
no puede soportarse,
allá lejos no existe
aunque a veces lo crea.
He oído el peso del mundo
que transita lento y en contra,
es una desidia que se repite,
insuperable en términos reales
y atroz como literatura dócil.
Partiré hacia otros brazos
cuando las preguntas se quiebren
y el silencio haga luz
y camino.
Hay queda otra muestra de fe
contra el frío...
pero esta monótona repetición de letras
no sirve para nada,
prolongarla es agravante,
el fin del peso es el peso del fin,
afuera siguen diciendo que es tarde
con más fuerza todavía.
Escribir es un error de la naturaleza,
sólo los animales respiran en paz
y los muertos descansan.
Voy a fumar gauloises,
me gusta mirar el humo
paralizado en todo lo que puedo ser,
lo que dentro me mata
y me empuja a un afuera imposible.
La belleza es lo inmóvil,
una simple calma pasajera...
fuego, y luego humo...
hasta que la voluntad diga adios
y mate para siempre
conmigo este cansancio
eterno.
15 mayo, 2009
a fuerza de deseo
en el umbral del abandono.
Prepárate para la soledad,
ten el valor suficiente para asumir
que no existe legado
sino una suerte de azar cambiante.
Lo que hoy es hogar y verbo
será cárcel un día.
No aceptes un trabajo ordinario
ni comprometas tu tiempo
en ocupaciones sin arte,
sólo los necios se hipotecan.
Aprende a convivir con el vacío
pues es oxígeno que nunca falta,
aprovisiónate de letras
en días sospechosamente ambiguos
y visita el mar todas las tardes.
Si alguna vez esa verdad
con su deseo aflora victoriosa
será cosa de los dioses
que creyeron en ti.
09 mayo, 2009
Hotel Beirut
y pensar que al andar
por Murcia o Valencia conmigo
uno se siente extraño.
Entre ambas capitales
perseguido y hermético
por consenso de la multitud yo.
Al bajar del barco he mirado hacia atrás
y el puerto ha disparado en mis ojos,
alguien fue herido también
hace no mucho tiempo.
He caminado por barrios
cuyos cimientos hoy
eran heridas ayer,
porque vivir transpira
sin confundir lo que fuimos.
El capital y su desmadre
le sienta bien a esta ciudad conmigo,
porque cuando cierran los bares
y me pongo triste
lloramos juntos frente al mar
cuyo secreto compartimos.
Aquí se acaba la historia
y se reinventa la teoría de la nada.
Pero no nos engañemos,
la paz en nosotros siempre fue una utopía
que nos produce carcajadas.
06 mayo, 2009
viajando
desde otra estación
al sueño fragmentado
que desembocaba en humo
de calles sólo suyas.
Quien lo entiende despertó en llamas
vagando
por anónimas bibliotecas
en busca de amuletos
y tal vez de sueños
------------------------------------------con sabor a isla
donde naufragar para siempre.
04 mayo, 2009
Hispania
Tito Livio
“El numen de estos campos es sanguinario y fiero:”
Antonio Machado
A orillas del tajo
el viejo molino
entre maleza oscura
y árboles pelados
deslumbra al paseante
de olvidadas tierras
que viaja para rescatar
otro tiempo a su paso.
No sabe que otro tiempo
es este, el mismo lugar
de ayer y de mañana
que vive junto a sus hermanos.
Porque estos parajes
son lo que fueron siempre,
paisaje de yugo y cadalso
deteniendo el reloj
para que nunca muera Caín.
16 febrero, 2009
Todas las mañanas del mundo
un hombre abandona su casa
sin despedirse y piensa
que es un error ir al trabajo
cada día olvidando
quién es, qué busca, absurdo
intenta rehacerse en la acera
y no maldecir trajes,
documentos, maletines y jefes.
Todas las mañanas del mundo
un hombre acaricia la luz,
paladea un café
y busca a esa chica
con nombre de ciudad
que todavía cree en los flechazos.
Allí le espera el mar
y una nueva familia
de desconocidos habitantes
que apuesta por el miedo.
15 febrero, 2009
ausencia trasnochada
el peso que transportas
en cada paso dócil
de amaneceres rotos.
Tenías los ojos ásperos
y tu cuerpo de abismo
despreciaba los frutos
de una especie inconsciente y concreta.
No sé donde olvidé
la memoria de tu nombre,
la chispa primera
que sacudió semillas
difundiendo sombras de ausencia.
Supo el que fui un día,
por recovecos de nostalgia
supo que llegaría aquí
para morder sin fuerza
las cenizas de otro tiempo.
Hoy la madrugada
me arrincona entre nombres
y cuerpos sin sentido,
como el sórdido cadáver
que acariciará el polvo
cuando solo quede el miedo
y la nada.
y descubrir pinchos
agujeros
sangre
la magia que el amanecer deshace.
30 enero, 2009
29 enero, 2009
Dónde vas, te me estás muriendo
en jaurías de ejecutivos
que calculan los intereses
de tu lindo trasero.
Dónde has dejado tus sueños de pájaro,
la mirada con sabor a luna,
las palabras con olor a mar.
Las máscaras que empleas
te están arrancando los ojos,
tienes la sonrisa de metal cansada,
el fuego de tu vida no arde.
Mientras tanto esta noria continúa
sin que nadie recuerde tu nombre.
CENIZA EN LAS BRASAS
Uno
Si alguna vez pedí perdón no tuve excusas para resarcirme luego de lo que no era sino la propia derrota por mí anunciada de un amor al que me entregué en la sombra, y cuya realidad era muy discutida en las altas horas de esta soledad que, enmarañada a aquella figura de mujer, se derramaba en mis pestañas junto al tenue latido del atardecer moribundo. Cuando me sentaba ahora en el borde de la cama en la que pude haberla retenido horas antes de su marcha simplemente me quedaba mirando el techo de aquel cuarto desahuciado con la lamparilla apagada y sus persianas cerradas por completo, podía comprender así lo que significaba la terrible oscuridad de haber amado algo que ha muerto para siempre en el mundo de lo sensible pero que sin embargo persistía en mi memoria, como esa mancha pura que el incienso del anochecer iba introduciendo poco a poco en el aire.
Aquella ropa que iba sacando del armario con sutileza conservaba el olor de ese perfume que tantas veces había presentido antes de abandonar la casa de mis padres, las faldas en las que con tanta ternura me había refugiado para abrazarme a sus piernas y que ahora se despedían de mí con crueldad y apenas una milésima de cariño. Ni siquiera me había preocupado su actitud cuando comenzó a gestarse lo que más tarde sería una marcha definitiva, cuando con rostro indeciso me clavó aquella mirada y me susurró al oído que no era más que un fracasado. Era obvio que ya por entonces empezaba a estar un poco harta de mí. Pero en aquellos momentos no era consciente de lo que estaba sucediendo a mi alrededor, me pasaba las tardes desquiciado frente a la pantalla del ordenador intentando escribir algo parecido a una primera novela, la mesa estaba repleta de libros apilados contra la pared y notas sueltas con frases quizá geniales. Ella no podía soportar mucho aquella dinámica, ahora empezaba a comprenderlo, apenas me dirigía la mirada o la palabra y, en un primer momento, la incitaba a que saliera sola por ahí. Me pareció buena idea que fuera a divertirse un poco con alguno de sus viejos amigos, intuía en sus ojos el cansancio de la rutina que con el tiempo aflora en cualquier amante. Poco a poco llegaron los días en los que no me daba cuenta de cuándo se marchaba de casa, simplemente oía un portazo mientras seguía enfrascado en la trama de este rompecabezas sin fin.
Dos
Aquel verano lo pasamos en la ciudad. Había sido un año de escasez y el presupuesto no nos daba para viajar o pasar una temporada en la costa. Ágata tenía razón: las cosas no salen siempre como uno imagina, no somos seres aislados ajenos a todo lo que sucede alrededor. Días después nos comunicaban que su madre, una mujer viuda que vivía a las afueras, tenía las horas contadas a causa de un cáncer en estado avanzado. Supe entonces que las vacaciones habían terminado para nosotros. A las pocas semanas de la noticia discutimos sobre la posibilidad de que Sole se trasladara a nuestro apartamento. A mí me pareció una idea nefasta que no me atreví a manifestar abiertamente. El hospital quedaba cerca y era su única hija, de modo que no tenía ninguna razón para oponerme que no se pareciera a la rabieta de un niño malcriado.
Aquel verano lo pasamos en casa. Ágata cuidaba de su madre enferma como si se tratara del bebé que jamás nos atrevimos a tener. Yo mientras tanto ordenaba las estanterías de libros intentando olvidar una ciudad con los termómetros a 39 grados. En el hospital dijeron que no duraría más de dos semanas, así que ya me veía en el funeral sin ningún tipo de remordimiento e incluso con cierto sentimiento de alivio. No quería imaginarlo, la culpa es una gran mentirosa que siempre guarda una bala para el tipo más inocente.
Tres
A las dos semanas salíamos del cementerio, apoyada en mi hombro intentaba hallar consuelo al vacío que la muerte de su madre dejaba, me sentía como el jugador de póquer que gana la última apuesta en un farol contra los parroquianos de turno. La diferencia es que yo era un buen tipo y hasta entonces esa no había sido nunca mi forma de pensar las cosas. No le deseaba la muerte a aquella pobre mujer, sólo quería que Ágata volviera a ser la de antes.
- Ha sido mejor así – le dije
Creo que ni siquiera me oyó.
Cuatro
Ha estado vomitando toda la noche, después me ha contado retazos de recuerdos que le venían a la mente, cuando el cansancio ha cerrado sus ojos me han entrado ganas de dejarla sola. Ella no se imagina hasta qué punto puedo llegar a aborrecerla en momentos así, yo soy el primer sorprendido cuando este sentimiento me invade. Ahora lo he descubierto como si nada, quizá son cosas que vienen desde lejos pero uno nunca lo advierte hasta que la súbita intuición forja la realidad que se avecina. Ágata empiezas a ponerte pesada con tus recuerdos y tus pesadillas, y no soy un frontón ni un espejo. Pero ella duerme y mientras limpio el baño quizá esté soñando con su prototipo de hombre-hombro, estoy seguro que apareceré yo en esa imagen onírica. He encendido dos velas antes de sentarme a escribir. A las doce tenía un par de llamadas de un número desconocido, he estado devolviendo la llamada pero nada. Quizá era mi Aga la que llamaba, me he metido en la cama con sus sueños de ultratumba.
Cinco
No estoy completamente seguro si se trataba de un recuerdo o si era más bien una pesadilla, en circunstancias así es difícil mantener una pauta constante tanto en la atención de la memoria como en la disciplina creativa que aquel proyecto me exigía. Ágata se levantaba con el pelo revuelto y me miraba cariñosamente después de andar unos pasos hasta la barra plegable que nos servía de mesa en todas las comidas, seguidamente volvía de nuevo hacia la cama donde la esperaba con esa extraña y bella sensación que sólo en determinados instantes se desata en nosotros como un ideal puro del deseo. Sentada en un borde del colchón me acariciaba el brazo con ternura, en ese momento yo cerraba los ojos. No sentía el dolor pero algo como un cuchillo atravesaba mi pecho y la sangre brotaba incesante, derramándose con lentitud por toda la colcha.
Era la segunda vez que aquello me sucedía en una semana, despertaba tembloroso y sudando como un cubito que se derrite. El calor me asfixiaba, tenía que salir al pequeño balcón con un cigarro entre los labios apretados y fijarme en los niños que abajo jugaban, inconscientes como la paloma que picaba algunos restos de comida. Luego miraba el cielo, opaco, con extraños nubarrones aplacando la luz.
Definitivamente este verano no estaba siendo bueno. Me venían al encuentro como golpes otros períodos más felices de mi vida, por las mismas fechas, sentado en el acantilado junto a Lucía, buceando en el fondo de un mar que progresivamente caía en el olvido, rebuscando conchas y piedritas entre la blanca arena, sentados frente a frente juntábamos nuestros descalzos pies y nos susurrábamos barbaridades… pero de aquello hacía ya una eternidad, quizá lo estuviera reproduciendo de una forma distorsionada... mi cigarrillo seguía consumiéndose , la ceniza se derramaba sobre el techo de una furgoneta negra, yo jugaba con la idea de lanzarme tras ella y caer desplomado: una muerte más merecida que la de aquella horrible pesadilla sin duda, sonreía medio asustado, luego me metía para dentro y esperaba a que ella regresara para contarme sus estupideces. Pasaba horas estudiando la manera de rogarle un simple abrazo, estaba desconsolado, cuando oía la puerta ya no tenía fuerzas para dirigirle una palabra, rotundamente había asumido aquello que le advertí. “déjame espacio, necesito mi tiempo, tengo un montón de ideas ya verás, déjame solo, en serio, corre a divertirte y olvídame por una temporada”. En cierto modo era el único culpable de mi propia situación, aquello empezó a generar un odio incontrolable hacia la que en otro tiempo fuera mi mejor amiga y amante, la misma mujer con la que tanto había compartido, la misma que ahora ni siquiera me miraba al cruzar hacia la habitación que decoramos juntos, todo había sido un error de mi parte, poco a poco el silencio iba alimentando un rencor insaciable contra el que intentaba luchar inútilmente, cenizas y lágrimas empezaron a inundar así el ritmo de todos los atardeceres.
Seis
Volvió a llamar el número desconocido. Era Santiago que quería verme, quedamos a las seis frente a la estación. El lugar era acogedor y tenía una decoración de contrastes entre rústico y moderno, solía ir ahí con ella cuando nos conocimos. Santi llegó al rato, me dio una palmadita en la espalda y tomó asiento.
- ¿Cómo va eso?
- Bien.
- No tienes buena cara. – dijo.
- No estoy para que hagas de abuela conmigo a estas alturas, cómo lo llevas tú.
- No me puedo quejar, sigo en el mismo trabajo, como siempre.
- ¿Y Ana?
La camarera puso una cerveza sobre mi lado de la mesa mientras Santi pedía un cortado.
- Me da a mí que no tardaremos mucho en irnos a vivir juntos – dijo al rato.
- Me alegro, de verdad.
- Oye... no hace falta que te diga que estamos a tu disposición para cualquier cosa que necesites.
- No sé, últimamente lo único que hago es escribir y hace un calor insoportable, Ágata ya no me dirige la palabra – le confesé.
- Ágata? – preguntó extrañado.
- Sí.
- Pero César. ¿Seguro que te encuentras bien? – dijo con el rostro desencajado.
- Te repito que sí, ¿qué te pasa?
- Sabes tan bien como yo que Ágata falleció antes del verano.
- Mira Santi, no he venido aquí para discutir contigo.
- ¿A qué te refieres?
- Me refiero a que ella vive conmigo desde hace ya casi un año, su madre ha muerto recientemente y no estamos pasando una buena racha, eso es todo.
- Sinceramente creo que deberías buscar ayuda, hay muy buenos especialistas por esta zona.
- Que te jodan Santi, pensaba que eras mi amigo, no me vuelvas a llamar para estas cosas – le grité mientras me dirigía a la barra.
Pagué mi cerveza y salí rápidamente de aquel antro. En ese momento no tenía ganas de volver a casa, así que he estado paseando por esta ciudad en busca de sus huellas. Sobre las diez he regresado aquí. Llevo terminando esta historia desde entonces, escribo y a cada palabra ella aparece con más fuerza en mí. Ya no hay distancia, me está pidiendo que acabe. Cierro los ojos y algo como un cuchillo me atraviesa el pecho. No existe ningún dolor en este punto y final que su mirada dicta.
21 enero, 2009
Prólogo de "CARMEN Y LOS ÁNGELES"
Hay versos que se gestan en las bibliotecas, entre aburridas clases de Literatura y almuerzos vespertinos o en la monotonía de una inexcusable jornada laboral completa. Son, por lo general, disquisiciones teóricas envueltas en rígidas formas, cantos razonados que de antemano pretenden un objetivo para con el lector, intenciones trabajadas para un determinado fin literario. No se adivina una lucha al otro lado, una fuerza situada en un tiempo irremediable y en un espacio hostil, el latir de esa voz en el poema lírico con sus anhelos, pasiones y miserias.
Existe, sin embargo, otro tipo de poesía que se gesta detrás de los escenarios y de los viajes, de los besos de mujeres que impulsan a la búsqueda del fuego o en el profundo anhelo irremplazable de un ideal que huye. En ese sentido, bebe a partes iguales de los juglares y del condenado silencio que la existencia en ocasiones nos propina. Son poemas extraídos de las profundidades de la acción, de esos discretos pozos situados de forma inconsciente en cada movimiento de la voluntad y del deseo. Ese tipo de poesía electrizante y un tanto encriptada es la que aparece en “Carmen y los ángeles”, un conjunto de poemas hecho a sí mismo en la interiorización de un mundo personal que corresponde al de su propio autor.
Aquí encontramos la voz desencadenada de una existencia cuyas pulsiones se han ido erosionando por los acontecimientos de una realidad material insípida, obligado a refugiarse en un lirismo nostálgico y desenfrenado el tema central del amor en ocasiones correspondido no encuentra con todo puerto en lo esencial de su anhelo primigenio, una imposible vuelta a las raíces se convierte en la obsesión de una poesía que suena con reminiscencias del romanticismo más puro, hilando con un lenguaje elevado y cierto refinamiento formal poco usual hoy en día.
Carmen (y los ángeles) como icono de esa esencia virgen, raíz a la que aspira el poeta de forma permanente en su insaciable búsqueda que se extiende desde la pulsión sonora del rockabilly - siempre presente en la vida de nuestro autor- hasta la silenciosa criba de emociones desbocadas que aterrizan en esta singular obra.
José Antonio Pamies
16 enero, 2009
un poco de teoría antes de seguir
"Todo en la obra es significante, susceptible de significar. El libro es un mundo y el crítico experimenta ante este mundo la misma sensación que el escritor ante el mundo real. La crítica es una lectura profunda, participa de la interpretación, pero lo que descubre en la obra no es un significado, sino solamente cadenas de símbolos, homologías de relaciones: el "sentido" de la obra no es finalmente más que una floración de los símbolos que constituyen la misma. La crítica únicamente toma conciencia de sus límites: no puede pretender ni descubrir una verdad, ni agotar los significados de la obra" Barthes
"La interpretación desarticula en piezas sueltas lo que en su sentido originario está enigmáticamente unido. El misterio que flota en toda manifestación lírica no puede ser jamás revelado por la interpretación. Pues lo que es único reviste tal grado de intimidad que permanece siempre inaccesible al espíritu dotado de la mayor sagacidad. Lo mismo que un rostro es siempre más elocuente que cualquier estudio fisiognómico, y un alma es siempre más profunda que todo intento de esclarecimiento psicológico" Emil Staiger
"Tal es la virtud de la poesía: revelar el ser de la existencia no como algo pensado en general, sino como algo que se ha vivido una única vez; no como una cosa en la que se medita abstractamente, sino como ser concretamente contemplado." Pfeiffer
"Aunque la experiencia verbal es común a los poetas de todas las épocas, desde el romanticismo se convierte en lo que llamamos conciencia poética: una actitud que no conoció la tradición. La poesía moderna es inseparable de la crítica del lenguaje, que, a su vez, es la forma más radical y virulenta de la crítica de la realidad. El poema no tiene objeto o referencia exterior; la referencia de una palabra es otra palabra." Octavio Paz
"Actualmente estoy dispuesto a admitir... que la lírica antigua y la moderna... tienen, con todo, algo en común: el que, en ambos casos, la expectativa no se dirige al reconocimiento de una realidad representada y que se conoce o se ha vivido, sino a la manifestación de aquello que es diferente al mundo de nuestra experiencia cotidiana". Jauss
NEW CRITICISM
(algunos apuntes valiosos de esta corriente anglosajona)
Rechazo de la crítica contemporánea y la erudición histórica académica como fin último de la investigación literaria, concepción orgánica del poema (no hay una tajante separación entre forma y contenido), enfoque inmanente en el análisis (close reading) prescindiendo de los elementos exteriores (ilusiones de la crítica extrínseca)
4 ilusiones de la crítica extrínseca de las que prescindir:
Actitud común:
"El poema significaba lo que significaba, independientemente de las intenciones del poeta y de los sentimientos subjetivos que suscite en el lector"
04 enero, 2009
malas noticias en tiempos de recesión económica
Malas noticias para hoy,
la calle es un polvorín de anhelos
que luchan por emerger sin heridos
ni contemplaciones.
El precio de un hogar
está por encima del que tienen las viviendas,
ya nadie regala miradas
y es difícil no llevarse por delante
un trozo de carne o de esperanza.
Regateando migajas de emoción
donde todo son accidentes,
sueños baldíos,
memoria desgastada
de una prosperidad hipócrita
y tan solo aparente.
15 diciembre, 2008
El manifiesto desastre

El manifiesto desastre
1. "Dry Martini, S.A."
2. "Detener el tiempo"
3. "Junior suite"
4. "Lole y Bolan (un amor teórico)"
5. "El tercer día"
6. "Nuevas mañanas" (Guy Clark)
7. "Crujidos"
8. "Mondúber"
9. "Un desastre manifiesto"
10. "En lugar del amor"
11. "Morir o matar"
Para mí no es el mejor trabajo de Nacho Vegas, muy irregular, hay canciones con estilos diferentes lo que le hace perder en conjunto. Pero contiene dos o tres canciones brutales, de esas que no puedes parar de oír descubriendo malditas coincidencias y significados.
"2. Detener el tiempo" solo acústica 4 acordes y voz, tácito guiño dylaniano que se vuelve expreso en un momento de la letra que resume la canción "Y crecí tratando en vano de desentrañar todo lo que el miedo esconde y yo me hundía en el BLONDE ON BLONDE haciendo que los días me duraran mucho más".
"5. El tercer día" gran canción con final apoteósico, reulta que NV también sabe gritar.
"7. Crujidos." Placer sonoro y lírico, in crescendo. El diamante del disco.
"11. Morir o matar." El broche de oro, de incalculable valor. Amor-terror, alguien mata y alguien muere siempre, crear implica destruir algo viejo, amar también quiere decir joder o que te jodan, morir o matar. Juego comparativo en ese sentido con tintes dramáticos. La escena del chute y la llamada, qué maneras más descarnadamente desesperadas. Se te queda grabado como una película o como si lo hubieses vivido. Nacho Vegas en estado puro, el puto amo de los dramas anónimos y de las historias de perdedores hechas canción.
Quizá un disco con canciones así excluivamente no llegaría tanto a la mayor parte del público. Sobre todo porque mucho despistado sólo conoce a NV por sus últimos discos en colaboración con Bunbury y otro con Cristina Rosenvinge, los más malos de su carrera obviamente. En este hay una especie de rock cabaret "Lole y Bolan (un amor teórico)" en esa línea en el que vuelve a colaborar la rubia y que para mi gusto queda postizo y de lo peor del disco. Se nota en canciones como esas qué es lo que persiguen, quedan muy mal junto a maravillas como las que he ido desgranando un poco.
14 diciembre, 2008
Hay temporal esta noche en la tierra, de Ángel Petisme
Vídeo montaje con fotos de Ángel Trotter y el poema de Ángel Petisme "Hay temporal esta noche en la Tierra" del libro "Demolición del arco iris. Realización: Ándrés López
03 diciembre, 2008
historia de un azar
encontraste sus ojos,
era otra ciudad, un día cualquiera
un asombro mal llamado amor
bajó por tus pupilas
anidando el vértigo en manos,
sienes, pies y otros tejidos
sin mayor importancia.
Un azar venenoso y sin razón
venía a visitarte desde entonces.
Cada minuto olvidado en un rostro
o la palabra espontánea
de hablar a las ensoñaciones
tenía continuación en números privados
y nombres de mujer.
Eras feliz, y lo sabías.
Aceptaste las espinas del mito
y, en el latir diario,
ya no te parabas a comprobar
la verdad de una impresión
o la justificación de un beso.
Qué mas daba sexo, asombro, vértigo, amor...
tacones que hicieron crujir otoño
en limbos de hojas secas,
clorofila vertida en procesiones
de pieles y miradas.
Pero aunque tú lo ignores
también hubo una historia
de verdades profundas
y encuentros forzados,
señales que ella desliza
en un lugar que todavía desconoces.
29 noviembre, 2008
reposa conmigo en el poema,
deja crecer al horizonte.
No te suicides en un verbo,
ni aceptes un adjetivo como punto de inflexión.
Sonidos comunes te harán creer significados erróneos.
Nada oigas,
escucha el pálpito nervioso de la vida.
Compartimos eternidad,
late en nosotros la esencia de ser
antes y después, cuando nadie.
Calla.
Siente la pulsión de un destino
y no preguntes
todavía.
09 noviembre, 2008
Nick Drake: el hombre que volvió de la muerte

Pocas cosas más terribles y fascinantes que el éxito póstumo de un fracasado: la idea de que se puede volver de la tumba a recoger los laureles negados en vida –una forma de resurrección donde la presencia de la obra suple a la ausencia del cuerpo–; la noción de que el ama puede ser, después de todo, unos cuadros, unos libros, unas canciones, unas películas. La cosa se vuelve todavía más seductora si el perdedor de entonces y triunfador de ahora decidió separar los tantos con el violento tajo de un suicidio (pensar en los girasoles de Vincent Van Gogh, en La conjura de los necios de John Kennedy Toole). Y, mejor todavía, si el cadáver que se deja es joven y buen mozo. Así era Nick Drake: fracasado, lleno de pastillas y de una belleza melancólica. Un gerente de marketing no lo hubiera hecho mejor. En vida, Drake no vendía nada. Ahora es parte de una religión y vende mucho: de hecho, una de sus canciones es utilizada para vender automóviles en uno de los avisos más exitosos de los últimos. La vida te da sorpresas. La muerte, también. A continuación, una pequeña enciclopedia desordenada para entender un fenómeno, uno de los más interesantes Expedientes X de la música popular contemporánea.
DRAKE, NICK Una especie de Tanguito con talento. Mucho talento. La excelente biografía de Patrick Humphries –titulada, precisamente, Nick Drake: The Biography, y publicada por Bloomsbury en 1997) dice que Nicholas Rodney Drake nació el 19 de junio de 1948 en Rangún (Birmania) y murió el 25 de noviembre de 1974 en Tanworth (Inglaterra), de una poderosa sobredosis de un poderoso antidepresivo: Amitriptyline. Algunos dicen que se trató de un trágico accidente, que la prueba está en que no dejó un mensaje de despedida y que más de una vez se reconoció demasiado cobarde como para quitarse la vida. En cualquier caso, chico bastante rico con tristeza. Mucha tristeza.
LA OBRA Tres discos en vida: Five Leaves Left (1969), Bryter Layter (1970) y Pink Moon (1972). Los tres son muy parecidos y muy diferentes y, a su manera, cuentan una historia. El primero está compuesto por canciones folk con exquisitos arreglos de cuerdas que narran diferentes postales, como fotos o acuarelas. El segundo –para muchos su obra maestra– opta por una aproximación más jazzy y supuestamente comercial: como si la idea fuese que la melancolía sonara por lo menos un poquito más alegre. El tercero es un grito desesperado. A eso se agrega la publicación póstuma de los demos de Time of No Reply. Los cuatro discos de Drake fueron reunidos dentro en la caja Fruit Tree, primero en 1979 y después en 1986. Hay, además, un par de buenas antologías que funcionan como introducción a la materia. También hay álbumes homenaje, rarezas (un tal Reg Dwight, más tarde conocido como Elton John, grabó un acetato limitadísimo, cien copias, con covers de Nick Drake), hay rumores de nuevos temas recientemente encontrados, hay ganas de relanzar toda la obra, hay una chica (hay miles de chicas) que escucha estas canciones y llora y susurra: “Oh, Nick... Oh, Nick...”. Para saber por qué, oír uno de los temas de Drake, titulado “Black Eyed Dog” (una perfecta y terrible revisitación del “Hellhound on my Trail” de Robert Johnson) y sentir cómo baja la temperatura de la habitación, del país, del planeta.
LA MÚSICA Más cercanas a la chanson francesa que a cualquier otra cosa (Nick Drake era fanático de todo lo francés, desde el simbolismo hasta los cantantes: Trenet, Greco, Aznavour, Brel, Piaf, Brassens). Mezcla de folk y blues con humo existencialista. Letras que hacen comulgar la riqueza de William Blake con la economía de los haikus. El biógrafo Patrick Humphries la define –con precisión– como “congelada en su inmadurez” y, al mismo tiempo, como de una modernidad atemporal. Los más duros aseguran que se trata de música perfecta para levantar chicas, o para dejarlas caer. Los más sensibles las entienden como canciones para sufrir disfrutando, o disfrutar sufriendo. Lo cierto es que se trata de música quieta para una época movediza: 1969-1972. Psicodelia y Revolución. En este contexto, la obra de Nick Drake aparece como distante, ajena, ermitaña, inalcanzable. Tal vez por eso casi nadie le llevó el apunte en su momento. Nick Drake no sabía hablar por teléfono, pero le encantaba escuchar música con audífonos. Murió sin conocer el walkman. Alguien escribió que cuanto más se lo escucha a Nick Drake, más se duda de su existencia.
07 noviembre, 2008
Anhelo caníbal
el placer de morder un corazón caliente
y nos dejamos devorar el alma
en carne viva.
Anhelamos hoy desenterrar los huesos,
rescatar la esencia del golpe
que hizo de nosotros animales.
Y entre las ruinas buscamos
el tuétano, la médula sangrante
que pueda resucitar a la bestia.
20 octubre, 2008
Raymond Carver y la oscura fuerza de lo cotidiano
Ya iba siendo hora de dedicarle un pequeño espacio a este genio del relato breve. Vamos allá.
Raymond Carver es considerado uno de los mejores cuentistas estadounidenses. Murió de cáncer de pulmón, en 1988, a los 50 años. Este escritor construyó mundos literarios que describen el Estados Unidos profundo, la vida del obrero, del humilde, del núcleo familiar de clase baja, con sus secretos, tensiones y angustias inconscientes.
Las escenas que narra Carver pueden tener como música de fondo la de Tom Waits. Hay un parentesco en el tono, cierta sordidez en la vida de seres desangelados que son el opuesto al sueño americano, o, en realidad, su cara más común. Las historias de Carver tomaron vida en el cine a través de la película Shortcuts ("Vidas cruzadas") , dirigida por Robert Altman
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, la primera colección de relatos de Carver apareció en 1976. Al año siguiente el título fue colocado en la colección de Best American Short Stories (mejores relatos cortos americanos). Se cumplieron ya 30 años de esta distinción, que puso a Carver en el camino de los grandes cuentistas estadounidenses del siglo XX.
»Polaroid de vidas ordinarias
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? es el primer libro de relatos de Raymond Carver (1939 – 1988), escritor norteamericano que desarrolló un estilo literario muy personal, tanto en la forma como en el contenido. En la forma fue un escritor sencillo, abocado a la economía del lenguaje y las palabras (parte de la crítica especializada denominó su estilo como minimalista), construyendo narraciones lineales de tono apagado y con finales simples.
Cada uno de sus relatos parece un fotograma de la realidad ordinaria, un instante que una polaroid captó desinteresadamente. El contenido acompaña este sentido. Retratadas en esas fugaces diapositivas aparecen historias corrientes, de personajes corrientes, que se encuentran inmersos en un mundo trivial, rodeados por ambientes grisáceos y sofocantes.
Pero la trivialidad en Carver no es más que el momento de la historia que selecciona para narrar, momentos ordinarios y efímeros de la vida de cualquier ser humano promedio: marido y mujer discuten sobre que ella está pasada en kilos, él se obsesiona con las dietas, ella no las puede cumplir, él está desempleado, ella trabaja de camarera en un bar. Fin de la historia.
La genialidad de Carver no está en la historia que narra, sino en cómo la narra. Tiene un enorme talento para reconstruir situaciones comunes con aguda verosimilitud, y demostrar, entre líneas, lo trascendental de esas situaciones. Con lo que no dice, con escenas mundanas y personajes comunes construye un todo. Es como una sinécdoque de la vida. Una televisión, dos personajes y un diálogo sencillo logran conectar con un universo más amplio: la vida de personajes de clase media y trabajadora norteamericana, desencantados, inmóviles, disparados hacia el lector a través de la visión escéptica de un autor eficaz y talentoso.
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? es un muy buen libro de relatos. La lectura es rápida y entretenida. No hay que buscar grandes historias. Mejor es deleitarse con la perspicacia de Carver para contar historias simples, con trasfondos densos y llenos de tensión.
Algunos de sus libros de relatos:
Si me necesitas, llámame 2000 Todos nosotros 1996 Vidas cruzadas 1993 Sin heroismos, por favor 1992 Tres rosas amarillas 1988 Bajo una luz marina 1986 Un sendero nuevo a la cascada 1985 Catedral 1983 De qué hablamos cuando hablamos de amor 1981 ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? 1976
Y uno de sus poemas más conocidos:
MIEDO
Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte.
Ya dije eso.
10 octubre, 2008
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/05/rockandblog/1220578834.html
Que cada uno saque sus conclusiones, yo tengo mi propia opinión sobre el tema.
09 octubre, 2008
Ezra Pound y la represión democrática
"Simplemente quiero una nueva civilización". Ezra Pound
Uno de los casos más dramáticos de la represión de la democracia contra la cultura es el de Ezra Loomis Pound (Idaho 1885 - Venecia 1972). En una de sus famosas obras "Jefferson and/or Mussolini", elogia a Benito Mussolini y se pone decididamente de su lado por considerar que el fascismo es la única posibilidad de vencer a la Banca Internacional y a los banqueros judíos. "La usura es el cáncer del mundo, sólo el bisturí del Fascismo puede extirparla de la vida de las naciones", escribe en 1929. Atacando duramente lo que él llama "la usocracia demoliberal", afirma: "Es la tarea de esta generación hacer lo que no han hecho los primeros demócratas. El sistema corporativo, que concede al pueblo poderes en relación con su trabajo y vocación, le proporciona medios para protegerse eternamente contra las potestades del dinero".
Cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, Pound no duda en atribuir la culpabilidad a la Finanza Internacional, que es la que ha provocado el desastre. Así afirma: "Esta guerra no ha nacido de un capricho de Hitler o Mussolini. Esta guerra forma parte de la guerra milenaria entre usureros y trabajadores, entre la usocracia y todos lo que hacen una jornada de trabajo honrado con el brazo o con el intelecto".
Realiza un programa en Radio Roma durante la Segunda Guerra Mundial, donde ataca duramente a la usura y a la Finanza Internacional, y declara entre otras cosas: "La libertad de prensa se ha convertido en una farsa, pues todo el mundo sabe que la prensa está controlada, sino por los propietarios titulares, por lo menos por los anunciantes. La libre expresión bajo las condiciones modernas se convierte en una burla si no se incluye el derecho de libre expresión a través de la radio".
Como dándole la razón a estas declaraciones, el 5 de mayo de 1945, Pound era detenido por soldados americanos y llevado a un Centro Disciplinario de Entrenamiento de Pisa. No sabía que iba a tener que demostrar hasta la saciedad, con hechos, su propia frase: "Si un hombre no está preparado a correr riesgos por sus opiniones, es porque o bien sus opiniones no valen nada, o él no vale nada". Fue metido en una jaula de hierro (en los cantares la llama "la jaula del gorila"), en una linea de jaulas en que se guardaban a los condenados a muerte. El sol y la lluvia le daban encima y de noche poderosos reflectores le impedían conciliar el sueño. A las tres semanas de semejante tratamiento, Ezra Pound tuvo que ser trasladado a la zona médica.
Luego de seis meses es llevado a los Estados Unidos y encerrado en un "Instituto Psiquiatrico". Es liberado en 1958, luego de una cruel reclusión sin haber tenido jamás un juicio ni una excusa.
CANTAR XLV
Con usura
Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura
no se ve el hombre Gonzaga,
ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura,
pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
Con usura se hincha la línea
con usura nada está en su sitio (no hay límites precisos)
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
con usura
no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila. Pietro Lombardo
no vino por usura
Duccio no vino por usura
ni Pier della Francesca; no por usura Zuan Bellini
ni se pintó "La Calunnia”
No vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,
no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime
no por usura St. Hilaire.
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano
Corroe el hilo en el telar
Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;
Y el azur tiene una llaga con usura;
se queda sin bordar la tela.
No encuentra el esmeralda un Memling
Usura mata al niño en el útero
No deja que el joven corteje
Ha llevado la sequedad hasta la cama, y yace
entre la joven novia y su marido
Contra naturam
Ellos trajeron putas a Eleusis
Sientan cadáveres a su banquete
por mandato de usura.
Breve biografía
Ezra Weston Loomis Pound (Hailey, Idaho, Estados Unidos, 30 de octubre de 1885 – Venecia, Italia, 1 de noviembre de 1972), poeta, ensayista, músico y crítico estadounidense perteneciente a la Lost Generation —«generación perdida»— que predicó fogosamente el rescate de la poesía antigua para ponerla al servicio de una concepción moderna, conceptual y al mismo tiempo fragmentaria.
Su obra monumental, los Cantos, o Cantares, le llevó gran parte de su vida. El crítico Hugh Kenner dijo tras encontrarse con Pound: «He tomado de repente conciencia de que estaba en el centro del modernismo».
Pound fue un ferviente seguidor de Benito Mussolini y fue criticado por su antisemitismo; cuando en realidad al analizar detalladamente los Cantos no hay ni un asomo de dicho antisemitismo sino por el contrario una celebración al espíritu humano como un todo, a la "tribu humana" (Pound Dixit). Su compromiso con Mussolini le significó ser condenado en 1945. Pasó la mayor parte de su vida en Italia, está enterrado en Venecia.
08 octubre, 2008
Bienvenida en Troya
de sobra sé que no soy Fausto,
el último round me dejó fuera de combate
y tuve que coger el tren de las dos y media.
En el trayecto los desconocidos
me llamaban por mi propio nombre,
llegué a la ciudad después de que llegara yo.
Allí todos me abrieron sus puertas, decían:
"Dónde has estado todo este tiempo"
07 octubre, 2008
Atravesar una calle para escapar de casa
lo hace sólo un muchacho, pero este hombre que anda
todo el día las calles, ya no es un muchacho
y no huye de casa.
Hay en el verano
tardes en que las plazas se quedan vacías, tendidas
bajo el sol que ya empieza a ponerse, y este hombre que llega
por una avenida de inútiles plantas, se detiene.
¿Vale la pena estar solo para quedarse siempre solo?
Callejear únicamente, las plazas y las calles
están vacías. Es preciso detener a una mujer
y hablarle y decidirle a que viva con uno.
Si no, uno habla solo. Por eso algunas veces
el borracho nocturno comienza a parlotear
y explica los proyectos de toda su vida.
No es cierto que esperando en la plaza desierta
te encuentres con alguno, pero el que anda las calles
a ratos se detiene. Pero si fueran dos,
aun andando las calles, la casa ya estaría
donde aquella mujer, y valdría la pena.
Por la noche la plaza vuelve a quedar desierta
y este hombre que la cruza no ve los edificios
tras las luces inútiles, pues ya no alza los ojos:
sólo ve el empedrado, que hicieron otros hombres
de endurecidas manos, como los están las suyas.
No es correcto quedarse en la plaza desierta.
Seguro que está en la calle aquella mujer
que, al pedírselo, quiera ayudar en la casa.
en "Trabajar cansa"(Lavorare stanca) de (1940)
20 septiembre, 2008
territorio libre
Un buen hijo del estado de Nuevo México
mató a su padre aquella mañana,
el esclavo violó a una estudiante por la tarde.
Así es como nacen los estados libres.
También los poemas.
Basta de historias, odio los símiles.
El arte no es más
que una forma de ubicar esta libertad esquiva.
Conozco a sus amantes,
depravados que mendigan morfina
cuando se pone el sol;
y sus creadores: delincuentes fracasados.
Qué más podría decir una escoria como yo,
sólo disparates o disparos...
22 julio, 2008
Aquel verano lo pasamos en la ciudad. Había sido un año de escasez y el presupuesto no nos daba para viajar o pasar una temporada en la costa. Ágata tenía razón: las cosas no salen siempre como uno imagina, no somos seres aislados ajenos a todo lo que sucede alrededor. Días después nos comunicaban que su madre, una mujer viuda que vivía a las afueras, tenía las horas contadas a causa de un cáncer en estado avanzado. Supe entonces que las vacaciones habían terminado para nosotros. A las pocas semanas de la noticia discutimos sobre la posibilidad de que Sole, así se llamaba su madre, se trasladara a nuestro apartamento. A mí me pareció una idea nefasta que no me atreví a manifestar abiertamente. El hospital quedaba cerca y ella era su única hija, de modo que no tenía ninguna razón para oponerme que no se pareciera a la rabieta de un niño malcriado.
Aquel verano lo pasamos en casa. Ágata cuidaba de su madre enferma como si se tratara del bebé que jamás nos atrevimos a tener. Yo mientras tanto ordenaba las estanterías de libros intentando olvidar una ciudad con los termómetros a 39 grados.
.......
11 julio, 2008
Arranca la feria del mal y del pueblo llano
-Gijón inaugura junto a su playa un ambicioso espacio para la novela criminal
-José Emilio Pacheco, Jorge Semprún o George RR Martin, los más destacados
-Además de grandes autores reúne a escritores sin suerte editorial
IGNACIO DE LOS REYES
MADRID.- Gijón inaugura su Semana Negra, un ambicioso espacio para la novela de acción, criminal, el cómic, la música, el fotoperiodismo... y probablemente el único festival literario donde huele a frito. Ya lo dijo el cineasta Álex de la Iglesia, invitado el año pasado: "Es maravilloso descubrir que se pueden vender libros al lado de una churrería".
Como recuerdan sus organizadores, no se trata de un foro para exhibir vanidades y lucir a políticos o escritores de renombre, a pesar de que en esta vigesimoprimera edición participan autores como el mexicano José Emilio Pacheco, Jorge Semprún o George RR Martin. Es más bien, según su director, el escritor asturmexicano Paco Ignacio Taibo II, "una enorme fiesta popular bajo la columna central de la literatura".
Sin corbatas —no por cuestiones climáticas, sino más bien por la declarada 'informalidad' del festival— arrancaba el jueves en la Casa de Asturias de Madrid una edición marcada por el cambio de escenario, ahora junto a la Playa del Poniente de Gijón, que ha posibilitado el 'sesentayochesco' lema de 'Bajo las carpas está la arena'.
Más de 100 escritores —Juan Sasturáin, José Carlos Somoza, Fernando Marías, Juana Salabert o David Torres son algunos de ellos— la pisarán durante los 10 días que dura la muestra, esperando acoger como en 2007 a más de un millón de visitantes. Y eso que compiten, sin querer, con la crisis económica, la Expo y (quizá) la lluvia, recuerda Taibo.
Pero si en este encuentro se conjugan las letras, la música —pasarán por Gijón Avalanch, Oysterband, El Chojín y un tributo con guitarra al poeta asturiano Ángel González—, los documentales — uno sobre Orson Welles y Goya; otro titulado 'El vampiro mexicano'— , la fotografía —con exposiciones de fotoperiodismo como 'Violaciones de los derechos humanos en Colombia, Guatemala, Kenia e Irak' o '1968'— y hasta una muestra de soldaditos de plomo... ¿Qué es entonces la Semana Negra gijonense? "Una 'disneylandia' para niños trotskistas y adultos insumisos", bromea Taibo con una chaqueta clara y camisa de vestir, de esas que tan poco le gustan.
De ese ánimo marxista pueden aprovecharse los asistentes, ya que, como es habitual, la Semana Negra distribuirá gratuitamente algunas obras, este año dedicadas a la República de Weimar y los narradores alemanes de entreguerras.
El mal como protagonista
El Tren Negro, un convoy especial de Renfe que traslada cada año al equipo de la Semana Negra y a los escritores, salía esta mañana de la estación de Chamartín, en Madrid, con destino al corte de la cinta negra, ritual que permite la tertulia y el ensayo literario durante las seis horas de viaje.
En él ha viajado el estadounidense George RR Martin, exitoso autor de ciencia ficción y fantasía, uno de los grandes encuentros de esta edición junto Semprún o Pacheco. Estos participarán en el recital nocturno de poemas de Ángel González el viernes 18, donde estarán también Joaquín Sabina, Luis García Montero, Natalia Menéndez o el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces.
El Tren Negro, un convoy especial de Renfe que traslada cada añoa los escritores, salía esta mañana de la estación de Chamartín con destino al corte de la cinta negra
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Este encuentro, un evento internacional que, bajo el título de 'Hallazgos y encuentros' pretende llamar la atención sobre escritores sin atención mediática ni suerte editorial, reunirá además a decenas de autores en torno a temas clásicos de la literatura negra y de terror. 'Los monstruos', 'El mal y sus protagonistas' o 'El oscuro placer de narrar el fascismo' serán algunos de los puntos de partida para la discusión sobre lo sombrío.
La Semana se cerrará el sábado 19 con una tertulia entre los ganadores de los cinco premios literarios (el Hammet, el Walsh, el Memorial Silverio Cañada y el Espartaco; a los que en esta edición se suma el Celsius 232 para la mejor novela de ciencia ficción o fantasía en español).
El último galardón que se entregará no será sin embargo para escritores, sino para los ganadores del Certamen de Belleza destinado a mayores de 50, 60 y 70. "En resumen — recuerdan sus organizadores— la fiesta de la cultura no se riñe con las culturas de la fiesta".
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XXI Semana Negra de Gijón, del 11 al 20 de julio junto a la Playa del Poniente.
Sabina y Areces recitarán juntos a Ángel González en la Semana Negra
29.06.08 -
REDACCIÓN
GIJÓN
Primeros nombres. La Semana Negra avanzó ayer parte del programa que los organizadores manejan, y en el que ya está confirmada alguna sorpresa. Para empezar habrá ración doble de Joaquín Sabina. El cantante madrileño hará doblete el jueves 17 y el viernes 18 para participar en dos actos poéticos. Para el primero, a la una de la madrugada, se hará acompañar por los poetas Luis García Montero y José Emilio Pacheco. Los asistentes a la cita, en la carpa principal, se llevarán además de regalo el libro 'Poemas'.
Pero el plato fuerte llegará la siguiente noche. Diecisiete personas se reunirán para recitar textos del poeta Ángel González, fallecido a principios de este año. Estará Sabina, y, a su lado, estará también 'Tini' Areces, según presenta textualmente la programación provisional que difunde la web oficial de la cita (semananegra.org). El ex ministro y escritor, Jorge Semprún, la viuda del poeta ovetense, Susana Rivera, o el editor Carlos Barral formarán parte también del recital.
Aunque la organización que capitanea Paco Ignacio Taibo II no ha querido ofrecer detalles, los que se acerquen al espacio reservado al concierto del jueves 17 podrían llevarse una sorpresa. A las 22.30 está previsto que salte al escenario Carabina 30-30, la banda que Sabina utiliza. El autor de 'Pongamos que hablo de Madrid' rondará la escena, y bien podría animarse a cantar alguna de las canciones junto al grupo.
El hispanista Paul Preston será otra de las estrellas invitadas. Autor de sendas biografías sobre Franco y Juan Carlos I, compartirá micrófonos en un debate con el profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Oviedo, José Girón.
En el capítulo de mesas redondas, la Semana Negra debatirá durante las tardes del jueves 17 y viernes 18 'El oscuro placer de narrar el fascismo'. El segundo día el debate lo moderará José Manuel Fajardo, autor de 'Carta al fin del mundo'. Antes, el martes 15 y el miércoles 16 el tema de discusión será 'El mal y sus protagonistas',
Además de Carabina 30-30, el peso del capítulo musical recaerá sobre los heavies asturianos Avalanch, que tomarán el escenario central el sábado 12. El rapero madrileño El Chijín hará lo propio el lunes 14 y los asturianos Nuberu amenizarán la noche del viernes 18. Cerrará el sábado 19 Michelle McCain y su Blues Band, que tocaron el verano pasado en Avilés.




