10 septiembre, 2013








            La bruma en los desiertos puentes del extrarradio
            y la antigua canción de esos remotos parques
            preguntan entre olmos por la claridad última
            que ya no suena ni siquiera a despedida.

            ¿No albergas en tu pulso este obcecado ritmo
            de letras disparadas contra el tiempo?
            Sólo la calma del verso, el nómada esplendor,
            magnetismo de las horas bañadas por Ser.

09 junio, 2013




            Es el recuerdo y muerde
cualquier tarde escarlata,
            amor en las cenizas de cada gloria inerte.
Galope estival, sientes
            el peso inmaculado de los días
            sobre esa espalda de grillos y de luz.

            Donde vas descorriendo
            la irisada contradicción de otro despertar.

22 marzo, 2013

un poema de Javier Carnicer

Quien se rebele, sin armas y sin odio, contra la barbarie, pronto será humillado: ajusticiada su debilidad, su cobardía.

El débil animal de paz: un traidor, un cobarde, un desertor.

Así le juzga tanta voz embrutecida (cuando el orgullo de la estupidez es nuestra fuerza, nuestra hombría, nuestra hazaña).

Una vez perdida la vergüenza, y la razón, y la inocencia.

Y entonces el desertor es sinónimo de vago (igual que no luchar significa no hacer nada).

En las lenguas de fuego del mercado, en las jergas del campo de batalla.

Disidente es sinónimo de inútil.

O de traidor que ya no sirve como esclavo.





Estuche de lijas. Bellaterra: Universitat Autónoma de Barcelona, 2008

Javier Carnicer es un poeta invisible. Ha publicado poco, La sombra del obituario vista por su huésped, en los ochenta, y su reciente Estuche de lijas, aunque colabora con asiduidad en diarios y revistas de música, arte y literatura de Aragón. Licenciado en filosofía, también fue cantante y compositor de los grupos de rock Carnicería Carnicer, Manicomio Romántico i Soledad Anónima. Poeta invisible, que practica la poesía como una esfera privada; y según confiesa, guarda 28 libros sin publicar, perfectamente encuadernados en una estantería de casa. Los primeros poemas de Carnicer eran barrocos y conceptistas, de oraciones rotas; ahora sus versos son prácticamente conjuntos de aforismos que, siendo un texto cohesionado y completo, espera ser recompuesto por el lector.
El título del libro, Estuche de lijas, hace referencia al concepto que tiene el propio Carnicer de la poesía. El poema como una lima que ayuda a limar el horror de la realidad, que ni siente ni padece. Así, el poema intenta rebajar les asperezas de una realidad que raspa. Se trata de un libro roto, fragmentario, poblado de personajes románticos: monstruos desposeídos, caminantes melancólicos, traperos del aburrimiento… personajes próximos a la escatología, que gritan y blasfeman, representaciones humanas de la nada. La filosofía tiene un papel importante en el libro, el poeta presenta a ser humano como el animal más competitivo y monstruoso, el depredador más eficiente y deseoso de alimentar su ego. Solamente encontrará la paz desde el amor, y desde la postura ética de la no existencia. No existir o dejar de existir. Anular el yo y no ser hombre. La supervivencia y la paz forjada con la pasividad. Y el punto de partida es la soledad y la intimidad del amor.



19 marzo, 2013



Ya no mueren de hambre o de frío
            en una esquina.

Los hay que comen,
los hay que no tiemblan
y llenan estadios de fútbol,
            y se enamoran de sus propias letras
            como quien se enamora de la vecina del quinto.
           
Me piden que los promocione
            como “amigo”, tienen sed de victoria,
            egos trastornados sin vida.
           
No saben
que éxito o fracaso no existe,
            aquí no hay multinacional que valga
            y esto no es ningún partido.
 
Soledad, química, espíritu, el hueso,
nervios azules o flores muertas
con un latente fondo
de absurdidad irremediable.

            Un día mueren,
su dinero y su trabajo
en manos de mercaderes sin alma,
derechos de autor, viudas y batallas,
barata pleitesía.

Algún escolar
estudiará algún día esas patrañas
y escupirá sobre sus tumbas
para abrazar la vida.

Porque el poema
atesorado con cieno en las entrañas
adolece de cadenas, y muere.
Nace muerto.

Y la poesía,
transmisión universal,
aspira a la pura libertad de aquellos dioses
que vigilan el curso celeste de la historia.





08 febrero, 2013

J. A. PAMIES AFONÍAS EN ESTADO PURO (Por David)


J. A. PAMIES
AFONÍAS EN ESTADO PURO

La vida nos regala momentos entrañables en la poesía joven de este siglo XXI; gracias a poetas como J. A. Pamies que presenta su primer poemario con un sello potente en el mundo poético de la mano de LápizCero Ediciones.

El libro recoge para empezar dos citas mágicas y entrañables como el buen vino para ir abriendo boca… el prólogo de Tito Muñoz contiene dos frases muy importantes: la frase de los poetas malditos con mucha verdad y armonía, y destacando el muñeco canalla que esconde J. A. Pamies en alguno de sus poemas de este poemario.

Las palabras de precalentamiento del poeta son dignas de leer y saber lo que tiene que decir en este primer libro, sin pelos en la lengua, gracias por ser tan directo y atrevido.

El poemario es el don de un poeta que ve la poesía de principio a fin sin miedos ni tabúes, son poemas ricos, con un verdadero lenguaje poético digno de amar y respetar, sus poemas… uf… también las mágicas citas de Bob Dylan, Vinicius de Moraes diciéndote qué cosa tan linda, la gran frase de Hugo Mujica qué bárbaro… Francisco Brines de premio, Jaime Gil de Biedma qué homenaje tan bello, Rilke un verdadero mensaje para conocer a un maestro con un poema que poca gente se atreve a hacer y el broche final un homenaje al mundo poético.

Sólo diré que es el mejor libro para empezar el año, siendo este poemario muy a tener en cuenta y lo más importante son de esos libros que nunca pasarán de moda… un libro de referencia hoy y siempre, quiero poetas con esta verdadera Afonía.


                                  
                                           David Domínguez González


             DAVIDZINHO

EL NIÑO TRAVIESO DE LA POESÍA




27 enero, 2013





Arranca las raíces del poema,
versos que vuelan no disparan
ni sangran sobre aquella superficie
velada por la lluvia.

Los ojos vendados que gritan
en otra calle luminosa,
ilusión de tiempo ido.

Hay una sombra en cada esquina
donde semáforos estallan de rojo
y la rabia de los caminantes
transforma en guerras la vida.

Este es el sendero sin rótulos
donde tu espada luminosa
halla paz y certidumbre.

Se gesta la rosa en el poema

Crece.

            Y alumbra.

03 enero, 2013



Has quedado a solas con mar,
ella te hace olvidar los nombres
lastrados de memoria.

Sabes lo que significa estar solo,
asumes lo inerte de la piedra
y el vuelo de las aves
que nunca alcanzarás.

Sobre esta orilla
tus pies se mojan de Domingo,
tienes sed y no hay estrella
que guíe, aliente sueños
o sencillamente viva.

Tan solo huellas de arena,
huecos ayer y frases humo.
La vida tiene estas cosas,
el año se acaba y tiembla
no sabes de qué.

Hay horizontes confusos,
insumisos buceadores sin documentación,
demasiados labios de cristal.
Amados seres que circulan,
amigos muertos, ceniza ola y locura sal,
sirenas o serpientes.

Llueve,
salgo y no te hallo
entre las luces del viejo mirador.

Aprendí a tragarme en silencio las espinas,
transformando en vagos susurros
los gritos de esos barcos
procedentes de remotas latitudes.

He quedado a solas conmigo,
y me siento extraño al tocar el alma de esta piel.