25 mayo, 2007

Nada, pero con sangre

Esto no es un poema,
prohibido dignificar el pasatiempo estéril.
Aquí sólo se busca nada,
la sangre no es un accidente
que empaña el ejercicio.

El ocio más absurdo es visceral,
derrama sus impotencias sobre las horas
que transcurren lentas.

Nada sucede.

El tiempo se ha estancado
en el corazón del vacío
y amenaza con paralizarse
en un pasatiempo infinito.

Porque esto no es un poema,
se parece más a una canción monótona,
a una lluvia sutil y persistente.

Pero no nos engañemos,
aquí palpita un crucigrama rojo.
El olor de los patios destruidos,
el brazo desnudo de un yonki,
el último aliento del refugiado.

2 comentarios:

neu dijo...

me impresiona esto que escribiste, no sé, no preguntes, no estoy nada en ese punto de leer, me falta tranquilidad; hay algo que me llama del pasado y muchas cosas que escapan del entendimiento

neu dijo...

bueno, decía que estas líneas me resultan especiales y me arrastran a un pasado con una viveza increíble. te leo, te intento comprender, me intento a mí misma