28 octubre, 2016

Alguna sed no es nuestra,
la heredamos como se heredan
algunas grietas del salón familiar
en el que fuimos felices,
o simplemente lo creímos.
El poema es una lucha, siempre fiel a su destino imperfecto o incompleto. Sólo un trabajo lector (un Otro) podría otorgarle fugazmente su leve sentido.