08 octubre, 2014





            Como al caer el sol y chorrear por las aceras,
            así iba cayendo mi existencia por tu espalda.
Imperceptible y fiel, como un mantra de luz,
esta catarsis.

Como estallando el amor en vagones inconexos,
un sentido familiar pero de humo,
otra piel aguardaba
en los pasillos deshilachados del tiempo,
algún desconocido afecto, nada importante.

            En algún lugar alguien te lee,
descifra el alfabeto de esta memoria desnutrida.