28 agosto, 2014


            Azul zafiro, signos de otro tiempo
            donde la luz de hoy se desbarata
            y todo es un cansancio de noches,
            de inexpresivos ojos y de espejos.
           
¿Y el amor sincero que los días traen
            no es acaso un reflejo perentorio
            de lo que no tendrás?

            Se cansa uno del sutil traqueteo de la muerte,
            de las promesas vacías de la noche,
            de los innumerables versos
que pretenden salvarnos del abismo.

Y el amor sincero que los días traen
y el reflejo de tu rostro en el agua,
donde se ahoga el sueño y la verdad
que un día te juraste.