03 enero, 2013



Has quedado a solas con mar,
ella te hace olvidar los nombres
lastrados de memoria.

Sabes lo que significa estar solo,
asumes lo inerte de la piedra
y el vuelo de las aves
que nunca alcanzarás.

Sobre esta orilla
tus pies se mojan de Domingo,
tienes sed y no hay estrella
que guíe, aliente sueños
o sencillamente viva.

Tan solo huellas de arena,
huecos ayer y frases humo.
La vida tiene estas cosas,
el año se acaba y tiembla
no sabes de qué.

Hay horizontes confusos,
insumisos buceadores sin documentación,
demasiados labios de cristal.
Amados seres que circulan,
amigos muertos, ceniza ola y locura sal,
sirenas o serpientes.

Llueve,
salgo y no te hallo
entre las luces del viejo mirador.

Aprendí a tragarme en silencio las espinas,
transformando en vagos susurros
los gritos de esos barcos
procedentes de remotas latitudes.

He quedado a solas conmigo,
y me siento extraño al tocar el alma de esta piel.

No hay comentarios: